viernes, 3 de octubre de 2014

RELACIONES COMERCIALES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y REPÚBLICA DOMINICANA (1990 – 2007)

INTRODUCCIÓN


            Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y República Dominicana, es un tema muy importante, tiene mucha tela por donde cortar y podemos darnos cuenta de la realidad que se vive con relación a la economía dominicana frente al gran imperio de Estados Unidos.

            En este trabajo mostramos como los productos de nuestro país han ido penetrando a pesar de los problemas y las dificultades que se tuvieron para lograr el tratado de libre comercio con Estados Unidos.  Nos damos cuenta del auge en cuanto a ventas que han tenido ciertos productos como son los azúcares, y algunos rubros los cuales han llevado cierta mejoría y estabilidad a nuestra alicaída economía.




















RELACIONES COMERCIALES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y REPÚBLICA DOMINICANA (1990 – 2007)


            El desequilibrio de poder entre Estado Unidos y la República Dominicana, y la desigualdad en la relativa importancia que las relaciones tienen para ambos países, son los ejes fundamentales de este análisis sobre la naturaleza y la evolución de sus relaciones.

            Al igual que en otros países del Caribe, las relaciones entre Estados Unidos y República Dominicana se han caracterizado históricamente por lo que podría llamarse un “interés cambiante”.

            Un objetivo central de este trabajo es exponer el contexto internacional en el que se desenvuelven las relaciones dominicano-americanas, y algunos de los principales asuntos económicos que definen estas relaciones.  En esta dirección se ven entrecruzados notables avances de cooperación entre actores de ambos países.

            Para comprender el contexto en el que se desenvuelven las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y República Dominicana, es necesario tomar en cuenta dos factores fundamentales.  El primero es que los cambios socioeconómicos vertiginosos que ha experimentado República Dominicana en las últimas décadas son, en gran medida, producto de procesos internacionales generalmente fuera de su control directo.  Esto no es una novedad, sino un factor que históricamente ha enmarcado las posibilidades y los límites de la política exterior dominicana.  Lo segundo, y más novedoso, es que la creciente integración económica de República Dominicana a la esfera de Estados Unidos no se debe principalmente a relaciones eminentemente de comercio exterior o a prioridad estratégico-militar como lo fuera en el pasado, sino también a nuevos vínculos en áreas como la migración, las comunicaciones, el transporte, y la cultura popular, desde el béisbol hasta la música.

            El contexto estructural en el que se dan estas relaciones se presenta definido por la crisis económica de los años ochenta.  Desde comienzo de siglo la economía dominicana se fundamentaba principalmente en exportación de productos agrícolas como el azúcar, el tabaco, el café y el cacao, y de minerales como el ferroníquel.

            En las relaciones comerciales dominicano-americana, los cambios fundamentales estuvieron vinculados a los recortes de Estados Unidos de la cuota azucarera asignada a República Dominicana y a la expansión de las zonas francas.

            La cuota azucarera, que fuera establecida por Estados Unidos a un grupo selectivo de países encabezado por República Dominicana, le había permitido a ésta vender una cantidad significativa de azúcar por encima de los precios internacionales.  La reducción de la cuota a mediado de los años ochenta fue sustancial y significó un fuerte golpe para la economía dominicana: mientras la cuota azucarera en 1983 fue de 500.000 toneladas, por un monto de 188 millones de dólares, para 1987 se había reducido a 150.000 toneladas, por un monto de 50 millones de dólares.

            Esta reducción de la cuota azucarera fue un golpe duro para la República Dominicana en el marco de sus relaciones económicas con Estados Unidos.

            En el manejo de la deuda externa, Balaguer concentró los esfuerzos del gobierno en obtener condiciones más favorables de pago, resistiéndose hasta fines de 1990 a negociar con el FMI.

            En enero de 1990, la embajada de Estados Unidos en Santo Domingo criticó la falta de reglas de juego claras para la inversión en el país y la dificultad para el cambio de divisas.

            En sentido general, la redefinición de las relaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos que se produjo en los años ochenta se inscribió en los propósitos expuestos en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC).  El énfasis en las zonas francas, en el sector agro-exportador y en el turismo, constituyeron los pilares de una economía orientada hacia afuera, aunque esta vez más diversificada que en la época del monocultivo exportador.
            Hay que reconocer que el tipo de transición que República Dominicana ha experimentado hacia una economía abierta de mercado representa un desafío tanto económico como político, y muy especialmente a la gobernabilidad democrática.

            Un aspecto central de las relaciones bilaterales entre República Dominicana y Estados Unidos tiene que ver con el manejo de esta tensión: ¿cuán dispuesto está Estados Unidos a promover paulatinamente la apertura económica, a minimizar los efectos negativos de las reformas, y a prolongar algunos de los plazos de acomodamiento?  A la vez, ¿cuán dispuesto está Estados Unidos a facilitar las reformas económicas, su adecuado manejo político y la ayuda externa para su realización?  Además, ¿qué capacidad tienen los actores políticos dominicanos para concertar acciones que sean beneficiosas para el país?

            Entre los temas más apremiantes en las relaciones bilaterales con Estados Unidos está el futuro de las zonas francas dominicanas ante la ausencia de una ley de paridad frente al Tratado de Libre Comercio (TLC).  La incertidumbre frecuente sobre el establecimiento de una cuota de exportación textil a Estados Unidos demuestra las trabas de un comercio bilateral donde no hay paridad formalmente establecida.  Por ejemplo, mientras las zonas francas del país iban en un proceso ascendente de exportación de confecciones textiles a Estados Unidos a principios de los años noventa, la industria sufrió una fuerte crisis de producción a finales de 1995.

La política de negociaciones comerciales de la República Dominicana dio un giro de 180 grados, como resultado de la invitación que realizara en el años 2002 el Presidente de Estados Unidos a los países de Centroamérica para iniciar negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio. Desde 1997 uno de los objetivos centrales de la estrategia de negociaciones había sido la consolidación de alianzas regionales y globales con otros países en desarrollo sobre la base de una agenda de intereses comunes.

Esta estrategia lleva al país a coordinar con relativo éxito posiciones comunes con los países de la Comunidad del Caribe (CARICOM), de la Comunidad Andina en el área de Libre Comercio de las América (ALCA), y con el llamado Grupo de Países Afines (Like-Minded Group) en la Organización Mundial de Comercio (OMC). La estrategia, que se prolongó más allá de una administración de gobierno, contaba con el apoyo del sector empresarial dominicano y de actores de la sociedad civil, y con un andamiaje institucional y de participación ciudadana innovadora y bien definida.

 Sin embargo, la propuesta de Estados Unidos de un TLC con Centroamérica desata los demonios. El sector de zonas francas, que había permanecido básicamente indiferente a la estrategia de los últimos años, vio amenazado su acceso al mercado de EE.UU. cara a cara con Centroamérica, especialmente para las confecciones amparadas bajo la ley emitida en 2000 llamada Caribbean Basin Trade Partnership Act (CBPTA).

Finalmente, en agosto de 2003, cuando las negociaciones entre Estados Unidos  y Centroamérica entraban en la recta final, y cuando el gobierno dominicano había cedido lo suficiente a los ojos de la Administración Bush, el gobierno de la RD logró su objetivo. Mediante carta al Congreso de su país, el Representante Comercial de EE.UU., Robert Zoellick, comunicó la intención de la administración de adherir a la República Dominicana a las negociaciones del TLC con Centroamérica. Sin embargo, en su carta, el representante señalaba explícitamente que la negociación con la República Dominicana se limitaría a las listas de desgravación y que el acuerdo asumiría las mismas normativas comerciales negociadas entre Estados Unidos y Centroamérica. Al mismo tiempo, se acordó un calendario de trabajo que incluía solamente tres rondas de negociación en apenas tres meses (algo sin precedentes en la historia de las negociaciones comerciales). Estas iniciarían en enero de 2004, cuando hubiese concluido la negociación con Centroamérica. De esta forma, la RD queda atrapada frente a los hechos consumados, forzada a acordar un universo muy reducido de un tratado fundamentalmente negociado por otros y que tendría profundas implicaciones para el acervo de instrumentos de política y para marco de políticas de desarrollo de largo plazo (comercio, inversiones, sistemas de aprendizaje e innovación, régimen fiscal y gasto público, entre otros).






LOS RESULTADOS

A la fecha se pueden sacar conclusiones sobre algunas áreas críticas del tratado.

            Primero, en materia de acceso a mercados, la República Dominicana tuvo que conformarse con una consolidación y una modesta expansión del nivel de acceso al mercado de Estados Unidos.  A cambio de esto, se comprometió a la más significativa apertura comercial de su historia.  En efecto, el 80% del universo arancelario dominicano quedaría desgravado al momento de ratificar el acuerdo, mientras lo restante se desgravaría en un plazo de 10 años.  En la actualidad, cerca del 80% de los aranceles dominicanos son mayores a 0%. En el caso del acceso al mercado de Estados Unidos, las autoridades dominicanas informaron que se eliminaran más del 99% de los aranceles a las exportaciones desde la República Dominicana. Sin embargo, en 2001 el 91% de las exportaciones dominicanas ya entraban libre de aranceles a Estados Unidos, en el marco de concesiones no recíprocas por parte de ese país.

            Segundo, en relación con el comercio de productos agrícolas, aunque en el corto y mediano plazo la República Dominicana logró mantener, e incluso ampliar, su sistema de contingentes arancelarios para un reducido conjunto de mercancías como carnes de res, pollo y cerdo, azúcar, arroz y productos lácteos, en el largo plazo se comprometió a una liberalización total de las importaciones agrícolas desde Estados Unidos las cuales, durante un período de transición de hasta 20 años se harían bajo cuotas crecientes libre de aranceles. Al final del período se harán sin cuotas del todo. Desafortunadamente, no se establecieron provisiones específicas efectivas en relación a los subsidios y ayudas domésticas a la producción agrícola, especialmente las ofrecidas por Estados Unidos lo que, además de potenciar las exportaciones de ese país a la República Dominicana, limitaría severamente, junto a las barreras sanitarias, fitosanitarias y técnicas, la capacidad de la República Dominicana de exportar al mercado de Estados Unidos. Aunque los impactos a corto plazo quizás sean limitados, el acuerdo implica un cambio radical en la política de importaciones agrícolas de la República Dominicana, y muy probablemente comprometería parte importante de la producción y el precario autoabastecimiento alimentario, sin haberse dotado de instrumentos suficientes para defenderse de la competencia desleal.
            Tercero, las reglas de origen para productos textiles apenas se modificaron positivamente para las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos,  permitiéndose la acumulación de valor con países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y del CAFTA, pero con importantes restricciones.

            Cuarto, Estados Unidos logra un régimen de protección a los derechos de propiedad intelectual aún más restrictiva que el acordado en la OMC. En este sentido, en la República Dominicana han surgido preocupaciones con respecto a las posibilidades reales de aprovechar el sistema de licencias compulsivas, y en relación al impacto de mayores restricciones en las patentes en el sector farmacéutico dominicano.

            Y quinto, se acordó? un régimen de compras gubernamentales que obligaría a la licitación pública para contrataciones en un alto número de instituciones y programas estatales. Para la República Dominicana esto significaría un cambio significativo en el régimen de compras. Por un lado, podría obligar a un nivel mucho más alto de transparencia en la política de gastos del gobierno. Por otro lado, podría implicar una significativa reducción del impacto del gasto público en el crecimiento, al incrementar las filtraciones hacia el exterior de parte de la demanda que generan las contrataciones del gobierno. Por ?último, se crea un régimen binacional de inversiones que, aunque no agrega mucho al régimen vigente en la República Dominicana, lo somete a la disciplina de un acuerdo internacional con mecanismos específicos de solución de controversias.

            En síntesis, los resultados del proceso en general y de las negociaciones en particular no parecen muy halagadores para la República Dominicana. El país abandona los foros multilaterales de negociación y las causas comunes con otros países en desarrollo, y ofreció un cambio radical en su política comercial. Este cambio implicaría una apertura inmediata sin precedentes, contrario a la experiencia de apertura desde inicio de los noventas, caracterizada por la gradualidad. Se esperan importantes impactos potenciales negativos a mediano y largo plazo para la manufactura y la industria. Asimismo, comprometió casi la totalidad de los ingresos arancelarios, que equivalen a más del 23% de los ingresos tributarios o cerca  del 3.5% del PIB; se sometió a una mucho más férrea disciplina en materia de propiedad intelectual, con implicaciones potencialmente negativas para la industria farmacéutica y la salud pública; y se comprometió a abrir su mercado de contratos públicos, entre otros aspectos. Por su parte, no logró concesiones en materia de subsidios y ayudas agrícolas, o barreras técnicas al comercio, las cuales han sido las más restrictivas y prometen serlo aún más en el futuro.
de Exportación e Inversión (CEI-RD)
ACUERDAN PROMOVER EXPORTACIONES DOMINICANAS HACIA ESTADOS UNIDOS

            La Junta Agro empresarial Dominicana (JAD), el Centro de Exportación e Inversión (CEI-RD) y la Asociación Nacional de Supermercados de Estados Unidos firmaron una alianza para promover las agro exportaciones dominicanas hacia ese mercado.
   La firma de esta alianza o acuerdo de colaboración interinstitucional, se inscribe dentro de los esfuerzos que realiza el país para aprovechar las ventajas y oportunidades de negocio e inversión que ofrece el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Estados Unidos y Centroamérica.

Las Exportaciones Nacionales registraron un incremento de un 65.2% en el primer semestre del año 2007, en comparación con igual período del año 2006, de acuerdo al director del Centro de Exportaciones e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD).  Entre enero-junio 2006, las exportaciones nacionales fueron de US$714.01 millones, mientras que e el mismo período del 2007 alcanzaron US$1,180.23 millones.

Este comportamiento positivo de las exportaciones se observa en los tres grandes sub-sectores, el de los productos tradicionales, los minerales y los productos no tradicionales, con marcada incidencia tanto en las exportaciones de productos minerales como en el crecimiento de las exportaciones no tradicionales.

Dentro de las exportaciones tradicionales se clasifican con mayor auge el rubro derivado de la caña de azúcar que presenta un crecimiento de un 14.85%, con un valor exportado de US$85.99 millones, en relación al primer semestre del 2006.  las exportaciones de azúcar crudo se incrementaron en un 20.80% al pasar de US$56.14 millones en enero-junio del 2006 a US$67.81 millones en igual período del año 2007.

CONCENTRACION GEOGRAFICA DEL COMERCIO EXTERIOR DOMINICANO.

            En comparación con los otros países de América Latina y del Caribe, la economía Dominicana muestra una de las más elevadas dependencias, en términos de comercio e inversión, de la economía de Estados Unidos. En lo que se refiere al comercio de bienes, una proporción muy significativa de las exportaciones dominicanas esta orientada al mercado de Estados Unidos, aunque se puede observar una clara distinción entre exportaciones nacionales y aquellas que se originan en las zonas francas. En primer caso, casi el 54% se dirige a ese país. Estas exportaciones aun se concentran en productos tradicionales que han venido registrando un franco deterioro, sin embargo se manifiesta algunas señales promisorias en ciertas actividades agroindustriales no tradicionales. Por otro lado el 95% de las exportaciones brutas de las zonas francas se dirige a Estados Unidos ya sea directamente o a través de Puerto Rico, situación esta que se da en un 25%.

            Debido al alto porcentaje de exportación e importación entre Estados Unidos y Republica Dominicana se reconoce que la economía de los Estados Unidos constituye y seguirá constituyendo el eje central alrededor del cual gira en gran medida el comportamiento del sector externo de Republica Dominicana.









ESTRATEGIA DE INTEGRACIÓN ECONOMICA

La integración económica forma parte de la estrategia de participación, el cual es uno de los ejes fundamentales en los que descansa la nueva política exterior dominicana.

Esta estrategia de acercamiento se inicia con las naciones geográficamente mas cercanas, las nuevas autoridades se han convencido de que nuestro país no debe transitar solo en la senda de la solidaridad mundial, por lo que se realizan acercamientos con los vecinos para establecer una coordinación que permite enfrentar los desafíos de la competitividad y globalización del mundo.

Con los acuerdos suscritos se abrieron las puertas a los productores y empresarios de la región a un mercado de más de 50 millones de consumidores, de esta forma se podrán intercambiar servicios y bienes paralelamente.

Gracias a las cumbres de jefes de estados y de gobierno celebradas en nuestro país la Republica Dominicana asiste a los encuentros de cancilleres del caribe con la chancillería de los Estados Unidos, abriendo nuevos espacios políticos de suma importancia, así como también espacios económicos al participar en los consejos de comercio e inversión del caribe y Centroamérica.











            ESQUEMAS PREFERENCIALES DE COMERCIO

El comercio exterior juega un importante papel en la política económica de la República Dominicana. El enfoque de la política exterior de la Republica Dominicana es desarrollar nuevos mercados para la producción nacional. El país actualmente se beneficia de esquemas preferenciales de comercio, sin embargo se realizan esfuerzos locales para poder estar en disposición de competir sin éstos. El país está conciente de los efectos de acuerdos tales como: el acuerdo de libre comercio de Norteamérica (ALCAN), la organización mundial de comercio (OMC) y la creación futura del área de libre comercio de las América (ALCA), programados para el 2005.

Como signatario de la Cumbre de las América, celebrada en Miami en 1994, donde se estable la relación de una zona de libre comercio para el continente americano para el año 2005, el país se prepara para las concesiones importantes en reciprocidad con los Estados Unidos, quien es nuestro principal socio comercial.

El acuerdo de libre comercio de Norteamérica (ALCA) y otros acuerdos, se basan en el principio de reciprocidad independientemente en las diferencias de desarrollo existentes entre las economías nacionales. El poder negociador de estados Unidos esta centrado en el tamaño de su mercado y en el interés de los demás países de lograr acceso a este de ahí que economía fuertes y débiles, en gran desarrollo y menos desarrolladas sean tratadas con la misma perspectiva de reciprocidad.

 











PRINCIPALES ESQUEMAS DE COMERCIO QUE NUESTRO PAIS SE BENEFICIA

Ø  Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC)
Ø  Sistema generalizado de preferencias (SGP)
Ø  Convención de Lomé IV
Ø  Acuerdo de San José
Ø  Tratado de Libre Comercio con Centro América
Ø  Tratado de libre comercio con el CARICOM.


ENTRE LOS PRODUCTOS QUE NUESTRO PAIS EXPORTA A ESTADOS UNIDOS ESTAN:

Los tarros de barro, tarros de cerámica, tejidos de algodón, tejidos de dacron y tejidos de lana de poliéster, de rayón, de telas sintética, y algodón, sabanas, sabanas desechables, sabanitas de bebe, los sacos para hombre en algodón y en lana, los aretes de oro de plata, de platino de golfísh, redecillas para el pelo, redes de mallas de nylon, la reexportación, consistía en ropas usadas.

Exportaciones crecen 20%

Las exportaciones de bienes del país durante el pasado 2005 ascendieron US$1,080.6 millones, para un aumento en términos relativos de los valores exportados de 20.55%, respecto al año anterior, cuando ascendieron a US$897.24 millones.  Esto no incluye Zonas Francas.

Según estadísticas ofrecidas por el Centro de Exportación e Inversión de la República (CEI-RED), mientras los derivados de la caña de azúcar experimentaron un crecimiento de 50.89%, el ramo de los minerales fue el único sub-sector cuyas exportaciones registraron disminución en el año 2005, con una caída de un 3.67%.
“Las exportaciones de productos agropecuarios registraron un valor exportado de US$112.94, para un incremento de 69.03% en comparación con los US$66.82 millones exportados en el año 2004”, señala el informe.

            Igualmente, explica que los productos industriales registraron un incremento de 41.40% con un valor exportado de US$314.76 millones durante el pasado año.

La varilla de acero fue el principal producto industrial no tradicional de exportación con US$48.87 millones y un crecimiento de 20.18%.

El CEI-RD resalta también que el sub-sector de productos tradicionales registró un valor exportado de US$135.30 millones, para un crecimiento de 19.93% durante el año 2005, en relación a enero-diciembre del 2004.

En este renglón, los derivados de la caña de azúcar experimentaron un crecimiento de 50.89%, al pasar el valor exportado de US$64.34 millones en el 2004, a US$97.09 millones en el 2005, según cifras del CEI-RD.

Cita también que el café verde en grano tuvo una variación positiva de 27.53%; el tabaco en rama presentó un aumento de 19.04%, mientras que el cacao crudo en grano disminuyó un 29.17%.

En los productos minerales, el mayor valor para las exportaciones correspondió a ferroníquel que al finalizar el año alcanzó un valor exportado de US$359.73 millones.
Según explica el CEI-RD, el ferroníquel se ha perfilado como el principal producto de exportación en los últimos períodos.

A su vez, las exportaciones de yeso en bruto fueron de US$1.42 millones.
Con relación a los productos no tradicionales, el CEI-RD precisa que las exportaciones de éstos registraron un incremento en el período enero-diciembre del año 2005 de 44.11% con respecto al 2004, y un valor exportado de US$575.06 millones.

Expresa que el incremento de 69.03% de las exportaciones del sector agropecuario estuvo motivado por las exportaciones de banano orgánico, principal producto de la agropecuaria exportado en el año 2005, con un valor de US$22.91 millones y un incremento de 93.03%.

El mayor mercado destino del banano orgánico dominicano es el Reino Unido hacia donde se exportaron US$20.35 millones lo que representa el 88.83% de las exportaciones nacionales de este producto en el año 2005, según los datos del CEI-RD.
Las exportaciones de banano orgánico hacia este destino se incrementaron en un 224.65% con respecto a los US$6.27 millones exportados en el año 2004.

Las exportaciones de banano convencional ocupan el segundo lugar dentro de los productos agropecuarios, con US$21.81 millones y un crecimiento de 126.54% al superar los US$9.6 millones exportados en el año anterior, de acuerdo al CEI-RD.
El Reino Unido es el principal mercado de este producto con US$16.92 millones exportados a este destino en el año 2005.

El aguacate se posiciona como tercer producto agropecuario exportado en el año 2005 con US$12.55 y un crecimiento de 74.79%.

El aguacate ocupa el sexto puesto dentro de los productos dominicanos exportados a Estados Unidos con US$9.25 millones destinados a ese mercado en el año 2005. Puerto Rico es el segundo mercado de aguacate dominicano y en el año 2005 se exportaron US$2.52 millones hacia ese destino.

Otros productos agropecuarios exportados fueron coco seco con US$8.66 millones teniendo como mercados a Estados Unidos con US$3.57 millones y en segundo lugar a Haití con US$3.1 millones, dice el informe.

“Los huevos de aves como producto pecuario registraron una exportación de US$7.78 millones y se exportaron en casi su totalidad hacia el mercado de Haití, informa el CEI-RD.

A su vez, los productos agroindustriales registraron un valor exportado de US$108.70 millones para un incremento de 47.51%, siendo los cigarros hechos a mano el principal producto de este grupo con US$25.53 millones exportados en el año 2005, registrando un incremento de 30.87, conforme a las cifras del CEI-RD.

Este producto se destinó mayormente hacia Estados Unidos, pues a este mercado se exportaron US$19.56 millones.

Igualmente, da el dato de que la harina de trigo es el segundo producto agroindustrial de exportación del 2005, con US$6.66 millones exportados.

El crecimiento en las exportaciones de harina de trigo fue de 148.74% y tiene como mayor destino a Haití, hacia donde se destina el 99.50% de la harina exportada desde República Dominicana


Exportaciones Crecen en un 43.5% HACIA EU

Entre enero  y marzo del presente año las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos se incrementaron en un 43.5 por ciento en comparación con el mismo período del   2006.

De US$117.6 millones que se exportaron en los tres primeros meses del 2006, pasaron a US$ 168.8 millones en igual período del presente año.





CONCLUSIONES

Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y República Dominicana en los últimos años, han venido aumentado de manera extraordinaria, como podemos ver los productos de nuestro país han ingresado al mercado norteamericano de forma gradual, al igual que los productos norteamericano han ingresado en el mercado dominicano.

El tratado de Libre Comercio con Estados Unidos ha disminuido la adquisición de ciertos productos para los consumidores de clase baja, esto debido a la política económica aplicada por los gobiernos que nos han regido en los últimos años, o sea que en lugar de hacer un bien este tratado por el momento a beneficiado en muy poca cosa a los más necesitado pero sí a los pudientes ya que tienen la manera de adquirir sus productos.

Pensamos que la política económica de este gobierno debe mejorar para que los pobres puedan tener acceso a ciertos productos y servicios que de una manera u otra se ofrecen luego del tratado de libre comercio.

Concluimos diciendo  que, las relaciones entre ambos países es buena pero debe mejorar, y creo que esto puede cambiar para mayor beneficio de nuestro pueblo.



BIBLIOGRAFIA

Ø Alemán, José Luís, Empleo y apertura externa en la República Dominicana, en Estudios Sociales, República Dominicana, 1994, Vol. 27

Ø Andrés Dauhajre, Estabilización económica y ajuste estructural en la República Dominicana, Estados Unidos, The Bildner Center for Western Hemisphere Studies, 1996.


(en línea) Disponible en








































Inversión Extranjera Directa (Fuente: Banco Central de Republica Dominicana)

El Autor del Artículo es Consultor Empresarial y Presidente de la Asociación Dominico Española de Compras e Inventario (ADECOI), Capital Humano S.A. y Mosaico Logistics & Supply Chain Consulting.

ESTADOS FINANCIEROS BASICOS

ESTADOS FINANCIEROS BÁSICOS

Los estados financieros son los documentos que debe preparar la empresa al terminar el ejercicio contable, con el fin de conocer la situación financiera y los resultados económicos obtenidos en las actividades de su empresa a lo largo de un período.

LA UTILIDAD DE LA INFORMACIÓN CONTABLE

La información presentada en los estados financieros interesa a:
La administración, para la toma de decisiones, después de conocer el rendimiento, crecimiento y desarrollo de la empresa durante un periodo determinado.

Los propietarios para conocer el progreso financiero del negocio y la rentabilidad de sus aportes.

 Los acreedores, para conocer la liquidez de la empresa y la garantía de cumplimiento de sus obligaciones.

            El estado, para determinar si el pago de los impuestos y contribuciones esta correctamente liquidado.

CLASIFICACIÓN

Los estados financieros básicos son:
El balance general
El estado de resultados
El estado de cambios en el patrimonio
El estado de cambios en la situación financiera
El estado de flujos de efectivo

Responsabilidad

Los estados financieros deben llevar las firmas de los responsables de su  elaboración, revisión y elaboración


BALANCE GENERAL

Es el documento contable que informa en una fecha determinada la situación financiera de la empresa, presentando en forma clara el valor de sus propiedades y derechos, sus obligaciones y su capital, valuados y elaborados de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados.

En el balance solo aparecen las cuentas reales y sus valores deben corresponder exactamente a los saldos ajustados del libro mayor y libros auxiliares.
El balance general se debe elaborar por lo menos una vez al año y con fecha a 31 de diciembre, firmado por los responsables:

Contador
Revisor fiscal
Gerente

Cuando se trate de sociedades, debe ser aprobado por la asamblea general.
Su estructura se presenta a continuación:

BALANCE GENERAL (Esquema)
ACTIVO


ACTIVO CORRIENTE


DISPONIBLE


DEUDORES


INVENTARIOS


ACTIVO NO CORRIENTE


PROPIEDAD PLANTA Y EQUIPO


INTANGIBLES


DIFERIDOS


VALORIZACIONES


TOTAL ACTIVO





PASIVO 


PASIVO CORRIENTE


OBLIGACIONES FINANCIERAS


PROVEEDORES


CUENTAS POR PAGAR


IMPUESTOS GRAVÁMENES Y TASAS


OBLIGACIONES LABORALES


DIFERIDOS


PASIVOS NO CORRIENTE


OTROS PASIVOS DE LARGO PLAZO


BONOS Y PAPELES COMERCIALES


TOTAL PASIVO





PATRIMONIO


CAPITAL SOCIAL


SUPERÁVIT DE CAPITAL


RESERVAS


REVALORIZACIÓN DEL PATRIMONIO


UTILIDAD DEL EJERCICIO


TOTAL PATRIMONIO



ESTADO DE RESULTADOS O DE GANANCIAS Y PÉRDIDAS

Es un documento complementario donde se informa detallada y ordenadamente como se obtuvo la utilidad del ejercicio contable.

El estado de resultados esta compuesto por las cuentas nominales, transitorias o de resultados, o sea las cuentas de ingresos, gastos y costos. Los valores deben corresponder exactamente a los valores que aparecen en el libro mayor y sus auxiliares, o a los valores que aparecen en la sección de ganancias y pérdidas de la hoja de trabajo.

ESTADO DE RESULTADOS (Esquema)
VENTAS

(-) Devoluciones y descuentos

INGRESOS OPERACIONALES

(-) Costo de ventas

UTILIDAD BRUTA OPERACIONAL

(-) Gastos operacionales de ventas

(-) Gastos Operacionales de administración 

UTILIDAD OPERACIONAL

(+) Ingresos no operacionales

(-) Gastos no operacionales

UTILIDAD NETA ANTES DE IMPUESTOS

(-) Impuesto de renta y complementarios

UTILIDAD LÍQUIDA

(-) Reservas

UTILIDAD DEL EJERCICIO


 Los estados financieros son los informes sobre la situación financiera y económica de una empresa en un periodo determinado.


ESTADO DE CAMBIOS EN EL PATRIMONIO O ESTADO DE SUPERÁVIT

Es el estado financiero que muestra en forma detallada los aportes de los socios y la distribución de las utilidades obtenidas en un periodo, además de la aplicación de las ganancias retenidas en periodos anteriores. Este muestra por separado el patrimonio de una empresa.

También muestra la diferencia entre el capital contable (patrimonio) y el capital social (aportes de los socios), determinando la diferencia entre el activo total y el pasivo total, incluyendo en el pasivo los aportes de los socios.

           Esta es la estructura del estado de cambios en la situación financiera para sociedades limitada:

ESTADO DE CAMBIOS EN LA SITUACIÓN FINANCIERA (Esquema)
SUPERÁVIT

SUPERÁVIT DE CAPITAL

Prima en colocación de cuotas o partes de interés

Crédito mercantil

RESERVAS

Reserva legal

Reservas estatutarias

Reservas ocasionales

RESULTADOS DEL EJERCICIO

Utilidad del ejercicio

RESULTADOS DE EJERCICIOS ANTERIORES

Utilidades o excedentes acumulados

(o) Perdidas acumuladas

SUPERÁVIT POR VALORIZACIONES

De inversiones

De propiedad, planta y equipo

TOTAL SUPERÁVIT






 Esta es la estructura para sociedades anónimas:
ESTADO DE CAMBIOS EN LA SITUACIÓN FINANCIERA (Esquema)
SUPERÁVIT

SUPERÁVIT DE CAPITAL

Prima en colocación de acciones

Crédito mercantil

RESERVAS

Reserva legal

Reservas estatutarias

Reservas ocasionales

REVALORIZACIÓN DEL PATRIMONIO

De capital social

De superávit de capital

De reservas

De resultados de ejercicios anteriores

DIVIDENDOS DECRETADOS EN ACCIONES

RESULTADOS DEL EJERCICIO

Utilidad del ejercicio

RESULTADOS DE EJERCICIOS ANTERIORES

Utilidades o excedentes acumulados

(o) Perdidas acumuladas

SUPERÁVIT POR VALORIZACIONES

De inversiones

De propiedad, planta y equipo

TOTAL SUPERÁVIT






















ANÁLISIS FINANCIERO

El Análisis de Estados Financieros se debe llevar a cabo tomando en cuenta el tipo de empresa (Industrial, Comercial o de Servicios) y considerando su entorno, su mercado y demás elementos cualitativos.
Análisis Financiero
Los Estados Financieros nos muestran la situación actual y la trayectoria histórica de la empresa, de esta manera podemos anticiparnos, iniciando acciones para resolver problemas y tomar ventaja de las oportunidades.

Los Indicadores Financieros obtenidos en el análisis nos sirven para preparar Estados Financieros Proyectados, en base a la realidad.

Características Principales

Cantidad ilimitada de bases creadas por el usuario: las fórmulas definibles pueden ser creadas en una cantidad ilimitada, se detallan a continuación algunos ejemplos:
. Costos directos
. Costo de ventas
. Capital de trabajo
. Necesidades operativas de fondos
. Créditos por ventas
. Ganancias totales
. Gastos variables
. Utilidad neta
. Utilidad bruta
. Ventas totales
. Mano de obra directa
. Ratios (liquidez, endeudamiento, rentabilidad, actividad etc...)

Clasificación de los Métodos de Análisis
Métodos de análisis financiero
Los métodos de análisis financiero se consideran como los procedimientos utilizados para simplificar, separar o reducir los datos descriptivos y numéricos que integran los estados financieros, con el objeto de medir las relaciones en un solo periodo y los cambios presentados en varios ejercicios contables.

·         Para el análisis financiero es importante conocer el significado de los siguientes términos:
Rentabilidad: es el rendimiento que generan los activos puestos en operación.
Tasa de rendimiento: es el porcentaje de utilidad en un periodo determinado.
Liquidez: es la capacidad que tiene una empresa para pagar sus deudas oportunamente.
·         De acuerdo con la forma de analizar el contenido de los estados financieros, existen los siguiente métodos de evaluación:

Método De Análisis Vertical: Se emplea para analizar estados financieros como el Balance General y el Estado de Resultados, comparando las cifras en forma vertical.

Método De Análisis Horizontal: Es un procedimiento que consiste en comparar estados financieros homogéneos en dos o más periodos consecutivos, para determinar los aumentos y disminuciones o variaciones de las cuentas, de un periodo a otro. Este análisis es de gran importancia para la empresa, porque mediante él se informa si los cambios en las actividades y si los resultados han sido positivos o negativos; también permite definir cuáles merecen mayor atención por ser cambios significativos en la marcha.

A diferencia del análisis vertical que es estático porque analiza y compara datos de un solo periodo, este procedimiento es dinámico porque relaciona los cambios financieros presentados en aumentos o disminuciones de un periodo a otro. Muestra también las variaciones en cifras absolutas, en porcentajes o en razones, lo cual permite observar ampliamente los cambios presentados para su estudio, interpretación y toma de decisiones.

Importancia del Flujo de Efectivo en la Empresa

Sin lugar a dudas, el principal indicador de la salud de un negocio es el efectivo disponible. Este vital elemento refleja su trascendencia en el estado de ánimo de los dueños, de los empleados, de las familias de ambos, de los proveedores y clientes e incluso de Hacienda. Pero ¿cómo se puede lograr tener este apreciado activo en tiempos actuales?

La incertidumbre que rodea al mundo ha paralizado las economías y ha hecho escaso el efectivo. Algunos países han empleado restricciones a la cantidad de efectivo circulante (caso México) por lo que se ha agravado el problema. Todas las empresas parecen pagar 2 meses después de cuando se les ocurre pagar sus adeudos, haciendo caso omiso a políticas de pagos y cobros de las empresas. Este ambiente nos lleva a la conclusión de que todas las entidades están cuidando como nunca el manejo de su efectivo.

Pero el dinero en las empresas no se encuentra solamente en los cobros y pagos, está presente en cada una de las actividades que se realizan. Los empleados deben estar conscientes de que cada acción que realizan o dejan de realizar representa un costo adicional para la empresa. Por ejemplo: un empleado que “invierte” una hora de su horario normal de trabajo en hacer “labores de socialito” entre sus compañeros de oficina, representará un desembolso adicional para la empresa, debido a que lo más normal es que deba quedarse una hora más del horario establecido, tiempo que deberá permanecer encendida la computadora, la luz de la oficina, llamadas telefónicas adicionales, quizá mala calidad del trabajo por querer irse más temprano, lo que repercutirá de nuevo en re-trabajos, más gasto de energía, de papel, retrasar a otros departamentos, etc., etc., etc., ¿Cuántos de estos casos hay en una empresa? ¿Cuántos ahorros se pueden conseguir si se lograse disminuir la frecuencia de ellos?   

Adicionalmente, las empresas tienen dinero invertido en clientes. Las ventas de muchas empresas no han caído, lo que se ha agravado son las labores de cobranza. Se debe considerar la opción de sacrificar cierta cantidad de efectivo por recuperar parte de ella. La contra parte de esto viene de los proveedores. Es recomendable que las empresas puedan ejercer ese poder que tienen como clientes (si son de relevancia para sus proveedores) de alargar el período de pago. De esta manera se podría compensar levemente esa pérdida de acción de la cobranza.

Si se hace un análisis detallado de los procesos de la empresa, los recursos empleados, las políticas de operación, activos utilizados, junto con los empleados y con la ayuda de un Asesor, se podrá concretar un plan de acción de fácil implementación con actividades y responsables definidos que traerá resultados inmediatos y en el medio plazo en el flujo de efectivo de la empresa.

Definitivamente, el efectivo es el recurso que más debe cuidarse en la empresa. Los empleados deben estar conscientes de ello. Un nivel de control interno adecuado facilita este objetivo. Y de más ayuda resulta realizar una planificación de ingresos y gastos con una frecuencia semanal o quincenal, para evitar sorpresas y no poner en riesgo el “humor” de dueños, empleados, sus familias, clientes, proveedores y Hacienda.

Análisis de la Información Financiera

Los diferentes tipos de análisis que se conocen no son excluyentes entre sí, ninguno se puede considerar exhaustivo ni perfecto, pues toda la información contable financiera esta sujeta a un estudio más completo o adicional.

Permite al analista aplicar su creatividad en el análisis mismo, además de encontrar nuevas e interesantes facetas. Para obtener una buena información de la situación financiera y del funcionamiento de un negocio, se requiere cuando menos disponer de un estado de situación financiera y de un estado de resultados. Es recomendable contar con estados financieros de años anteriores ya que podrán utilizarse un mayor número de tipos de análisis diferentes.

Una clasificación de los tipos de análisis se presenta a continuación:
Por la clase de información que se aplica.
Métodos Verticales.
Aplicados a la información referente a una sola fecha o a un solo período de tiempo.

Métodos Horizontales.
Aplicados a la información relacionada con dos o más fechas diversas o dos o más períodos de tiempo.

Análisis factorial.
Aplicado a la distinción y separación de factores que concurren en el resultado de una empresa.

Por la clase de información que maneja.

Métodos Estáticos.
Cuando la información sobre la que se aplica el método de análisis se refiere a una fecha determinada.
Métodos Dinámicos.
Cuando la información sobre la que se aplica el método de análisis se refiere a un período de tiempo dado.
Métodos Combinados.
Cuando los estados financieros sobre los que se aplica, contienen tanto información a una sola fecha como referente a un período de tiempo dado. Pudiendo ser estático- dinámico y dinámico-estático.

Por la fuente de información que se compara.

Análisis Interno.
Cuando se efectúa con fines administrativos y el analista esta en contacto directo con la empresa, teniendo acceso a todas las fuentes de información de la compañía.
Análisis Externo.
Cuando el analista no tiene relación directa con la empresa y en cuanto a la información se verá limitado a la que se juzgue pertinente obtener para realizar su estudio. Este análisis por lo general se hace con fines de crédito o de inversiones de capital.

Por la frecuencia de su utilización.

Métodos Tradicionales.
Son los utilizados normalmente por la mayor parte de los analistas financieros.
Métodos Avanzados.
Son los métodos matemáticos y estadísticos que se aplican en estudios financieros especiales o de alto nivel de análisis e interpretación financieros.
Métodos Verticales.
Son aquellos en donde los porcentajes que se obtienen corresponden a las cifras de un solo ejercicio.

De este tipo de método tenemos al:
. Método de Reducción de la información financiera.
. Método de Razones Simples.
. Método de Razones Estándar.
. Método de Por cientos integrales.

Métodos Horizontales.
Son aquellos en los cuales se analiza la información financiera de varios años. A diferencia de los métodos verticales, estos métodos requieren datos de cuando menos dos fechas o períodos.

Entre ellos tenemos:
. Método de aumentos y disminuciones.
. Método de tendencias.
. Método de Control Presupuestal.
. Métodos Gráficos.
. Combinación de métodos.

Punto de Equilibrio

En muchas ocasiones hemos escuchado que alguna empresa está trabajando en su punto de equilibrio o que es necesario vender determinada cantidad de unidades y que el valor de ventas deberá ser superior al punto de equilibrio; sin embargo creemos que este termino no es lo suficientemente claro o encierra información la cual únicamente los expertos financieros son capaces de descifrar.

Sin embargo la realidad es otra, el punto de equilibrio es una herramienta financiera que permite determinar el momento en el cual las ventas cubrirán exactamente los costos, expresándose en valores, porcentaje y/o unidades, además muestra la magnitud de las utilidades o perdidas de la empresa cuando las ventas excedan o caen por debajo de este punto, de tal forma que este viene e ser un punto de referencia a partir del cual un incremento en los volúmenes de venta generará utilidades, pero también un decremento ocasionará perdidas, por tal razón se deberán analizar algunos aspectos importantes como son los costos fijos, costos variables y las ventas generadas.

Para la determinación del punto de equilibrio debemos en primer lugar conocer los costos fijos y variables de la empresa; entendiendo por costos variables aquellos que cambian en proporción directa con los volúmenes de producción y ventas, por ejemplo: materias primas, mano de obra a destajo, comisiones, etc.

Por costos fijos, aquellos que no cambian en proporción directa con las ventas y cuyo importe y recurrencia es prácticamente constante, como son la renta del local, los salarios, las depreciaciones, amortizaciones, etc. Además debemos conocer el precio de venta de él o los productos que fabrique o comercialice la empresa, así como el número de unidades producidas.

Modelo Dupont

Hace parte de los índices de rentabilidad o rendimiento y en él se conjugan dos de los índices usados con más frecuencia.

El sistema de análisis DuPont actúa como una técnica de investigación dirigida a localizar las áreas responsables del desempeño financiero de la empresa; el sistema de análisis DuPont es el sistema empleado por la administración como un marco de referencia para el análisis de los estados financieros y para determinar la condición financiera de la compañía.

El sistema DuPont reúne, en principio, el margen neto de utilidades, que mide la rentabilidad de la empresa en relación con las ventas, y la rotación de activos totales, que indica cuán eficientemente se ha dispuesto de los activos para la generación de ventas.

Se calcula así:
Análisis Dupont: Rentabilidad con relación a las ventas * Rotación y capacidad para obtener utilidades.








EL CIERRE CONTABLE
      Se acerca el cierre del ejercicio económico y con él, la hora de la verdad: hemos de determinar el resultado, beneficio o pérdida, obtenido a lo largo de los últimos doce meses de gestión del patrimonio empresarial.  ¿Qué hemos de hacer para calcular el resultado? ¿Cómo podemos diferenciar lo que hemos obtenido durante estos meses de lo que obtuvimos en los doce anteriores?  Para responder a estas preguntas y a otras similares existe la contabilidad llevada por la empresa desde su constitución hasta el momento actual.  En los registros contables (libro Diario y libro Mayor) se han ido recogiendo, mediante la aplicación de diversas normas de valoración y de imputación temporal (impuestas por la legislación contable, cuya norma central es el Plan General de Contabilidad, PGC), todos los acontecimientos con incidencia económica (hechos económicos) que han modificado cuantitativa o cualitativamente al patrimonio de la empresa.  Pero, ¿cómo podemos determinar el resultado periódico a partir de los registros contables? Mediante un conjunto de procesos agrupados bajo la denominación común de cierre de cuentas. 

PROCESOS

 El cierre de cuentas se compone de los siguientes procesos: 
Revisión de los registros contables: Detección y corrección de errores.
Detección y registro de los hechos económicos pendientes de formalización.
Reclasificación de los hechos económicos en función de su plazo de vencimiento.
Periodificación.
Determinación y registro de las amortizaciones.
Determinación y registro de las provisiones.
Conciliación de los saldos contables y de los valores de inventario.
Determinación del resultado antes de impuestos.
Determinación y registro del impuesto sobre sociedades.
Determinación y registro del resultado después de impuestos.

Primer proceso: Revisión de los registros contables 

Detección y corrección de errores  
A lo largo del ejercicio económico los responsables de recoger y registrar los hechos económicos (administrativos y contables) que se hayan producido pueden cometer errores involuntarios al registrarlos. Estos errores pueden ser cuantitativos: anotaciones contables con valores equivocados; o cualitativos: anotaciones contables en partidas (cuentas) equivocadas.  Mediante este proceso se detectan y corrigen los errores efectuando los asientos de rectificación que correspondan: asientos de anulación, asientos complementarios, etc.

Operaciones no formalizadas  

En la fecha de cierre del ejercicio económico, que puede coincidir o no con el 31 de diciembre de cada año, suelen quedar hechos económicos (operaciones) que no están completamente documentados, por ejemplo: compras entradas en el almacén, pero de las que no se han recibido las facturas o, si se han recibido, no se han aprobado; ventas entregadas a los clientes sin que hayan sido facturadas o que están pendientes de aprobación por los mismos.

Reclasificaciones  El PGC establece que determinadas operaciones de inversión y/o financiación de la empresa que en su origen tenían un vencimiento o devengo (momento en el que nace el derecho de cobro o la obligación de pago) a largo plazo (más allá de la fecha de cierre del ejercicio económico) deben ser registradas como operaciones a corto plazo por la parte del importe total cuyo vencimiento o devengo se produzca durante el ejercicio económico.  Las partidas o cuentas que recogen las operaciones de las que se derivarán estas reclasificaciones son las siguientes:
 
- Cuentas representativas de operaciones de financiación o de otras deudas contraídas por la empresa a largo plazo: Empréstitos y otras emisiones análogas. Deudas a largo plazo con empresas del grupo y asociadas. Deudas a largo plazo por préstamos recibidos y otros conceptos. Fianzas y depósitos recibidos a largo plazo. 

- Cuentas representativas de operaciones de inversión o de otros créditos concedidos por la empresa a largo plazo: Inversiones financieras en empresas del grupo y asociadas. Otras inversiones financieras permanentes. Fianzas y depósitos constituidos a largo plazo. Provisiones de inmovilizado.



Segundo proceso: Periodificación
  
Evidentemente, la vida de la empresa se extiende desde su puesta en marcha hasta el momento de su desaparición de manera continua. Así pues, el resultado verdadero se obtendría valorando la empresa en el momento de su cierre (valor final)) y comparando dicho valor con el que correspondiera al momento de su puesta en marcha (valor inicial).  Para obtener ambos valores se sumarían los activos: bienes y derechos; y se restarían las deudas con terceros; correspondientes al momento inicial y final, respectivamente.  La diferencia entre ambos valores, el inicial y el final, constituiría el beneficio (si el valor final fuera mayor que el valor inicial) o la pérdida (en caso de ser el valor final menor que el valor inicial) obtenido por la empresa en el desarrollo de su actividad.  Sin embargo, ni los accionistas ni el Estado ni los terceros interesados en la marcha de la empresa están dispuestos a esperar a que se produzca su desaparición para recuperar parte de su inversión (accionistas), cobrar los impuestos devengados (Estado) o conocer la situación de la empresa (terceras personas interesadas).  Es por ello que se divide artificialmente la vida de la empresa en una sucesión de ejercicios económicos, a los que se da una duración equivalente a doce meses naturales. Es por esta razón que se habla del resultado periódico para diferenciarlo del resultado total obtenido por la empresa.  Así pues, a la imputación o asignación de los ingresos y de los gastos que corresponden a cada ejercicio económico y que servirán para determinar el resultado periódico se le denomina periodificación.  A estos efectos el PGC prevé la utilización de las cuentas siguientes: 

Gastos anticipados  

En esta cuenta se registran los gastos de naturaleza no financiera que se han pagado durante el ejercicio que se cierra, pero cuyo devengo o vencimiento corresponde al ejercicio siguiente.  Por ejemplo: supongamos que la empresa tiene alquilada una nave para utilizarla como almacén y que paga el alquiler por trimestres no naturales anticipados, siendo las fechas de pago entre el día 1 y el día 5 de los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre de cada año.  Del pago realizado el mes de noviembre de 2000, dos tercios corresponden al ejercicio económico que se cerrará el 31 de diciembre. Sin embargo, el tercio restante corresponde al ejercicio económico que se iniciará el próximo 1 de enero del año 2001.  Así pues, mediante la periodificación el importe del alquiler de la nave correspondiente al mes de enero del año 2001, que se habrá satisfecho durante el mes de noviembre del año 2000, se imputará al resultado del año 2001. 

Ingresos anticipados  

En esta cuenta se registran los ingresos de naturaleza no financiera que se han cobrado durante el ejercicio que se cierra, pero cuyo devengo o vencimiento corresponde al ejercicio siguiente.  Por ejemplo: supongamos que la empresa presta el servicio de reparación y mantenimiento de maquinaria y que cobra a sus clientes por trimestres no naturales anticipados, siendo las fechas de cobro entre el día 21 y el día 25 de los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre de cada año.  Del cobro realizado el mes de noviembre de 2000, un tercio corresponde al ejercicio económico que se cerrará el 31 de diciembre. Por su parte, los dos tercios restantes corresponden al ejercicio económico que se iniciará el próximo 1 de enero del año 2001.  Así pues, mediante la periodificación el importe del servicio de reparación y mantenimiento de maquinaria correspondiente a los meses de enero y de febrero del año 2001, que se habrán cobrado durante el mes de noviembre del año 2000, se imputarán al resultado del año 2001. 

Intereses pagados por anticipado  

En esta cuenta se registran los gastos de naturaleza financiera (intereses de préstamos recibidos por la empresa) que se han pagado durante el ejercicio que se cierra, pero cuyo devengo o vencimiento corresponde al ejercicio siguiente.  Por ejemplo: supongamos que la empresa tiene concedido un préstamo hipotecario para ampliar sus instalaciones industriales y que paga los intereses por trimestres no naturales anticipados, siendo las fechas de pago entre el día 1 y el día 5 de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año.  De los intereses pagados durante el mes de diciembre de 2000, un tercio corresponden al ejercicio económico que se cerrará el 31 de diciembre. Mientras que los dos tercios restantes corresponden al ejercicio económico que se iniciará el próximo 1 de enero del año 2001.  Así pues, mediante la periodificación el importe de los intereses hipotecarios correspondiente a los meses de enero y de febrero del año 2001, que se habrán satisfecho durante el mes de diciembre del año 2000, se imputará al resultado del año 2001. 

Intereses cobrados por anticipado  

En esta cuenta se registran los ingresos de naturaleza financiera (intereses de préstamos concedidos por la empresa o de depósitos bancarios de la misma) que se han cobrado durante el ejercicio que se cierra, pero cuyo devengo o vencimiento corresponde al ejercicio siguiente.  Por ejemplo: supongamos que la empresa tiene una cuenta corriente bancaria y que cobra los intereses por trimestres no naturales vencidos, siendo las fechas de cobro entre el día 1 y el día 5 de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año. De los intereses cobrados durante el mes de diciembre de 2000, un tercio corresponde al ejercicio económico que se cerrará el 31 de diciembre.  Mientras que los dos tercios restantes correspondes al ejercicio económico que se iniciará el próximo 1 de enero del año 2001.  Así pues, mediante la periodificación el importe de los intereses devengados por la cuenta corriente correspondiente a los meses de enero y de febrero del año 2001, que se habrán satisfecho durante el mes de diciembre del año 2000, se imputará al resultado del año 2001.  Además de las anteriormente expuestas existen otras cuentas no específicas que llegado el momento del cierre del ejercicio económico pueden recoger o registrar anotaciones derivadas del proceso de periodificación. Por ejemplo: Ingresos por intereses diferidos. Provisión para pensiones y obligaciones similares. Provisión para impuestos. Provisión para insolvencias de tráfico. Etc. 

Tercer proceso: Amortización  

La amortización es el proceso mediante el cual el valor de los elementos del inmovilizado material e inmaterial aplicado por la empresa a la consecución de sus objetivos se incorpora al precio de coste de los productos fabricados o de los servicios prestados, para así recuperar dicho valor y permitir la reposición de los elementos mencionados cuando éstos lleguen al final de su vida útil, técnica o económica.  Dentro de los procesos que conforman el cierre contable del ejercicio económico se incluye el cálculo y el registro de las cuotas periódicas de amortización correspondientes al ejercicio que se cierra.  En cuanto al cálculo se estará a lo previsto en las normas contables, principalmente el PGC, existente al respecto. Siempre con independencia de lo que establecen las normas tributarias. Por cuanto la normativa contable no está en ningún caso sometida a la fiscal, ni viceversa.  De igual manera, las cuotas periódicas de amortización se registrarán en las cuentas previstas a esos efectos por el PGC. Es decir: Amortización acumulada del inmovilizado inmaterial. Amortización acumulada del inmovilizado material. 

Cuarto proceso: Provisión de gastos y pérdidas  

Mediante las provisiones la empresa registra por adelantado aquellos gastos o pérdidas de las que se conoce el importe, pero se desconoce el momento exacto en que tendrán lugar. El hecho de que el registro se produzca por adelantado obedece al principio de prudencia, según el cuál los gastos y las pérdidas deben contabilizarse en el momento en que se conoce su existencia, mientras que los ingresos y beneficios sólo pueden contabilizarse cuando efectivamente se han producido.  Dentro de los procesos que conforman el cierre contable del ejercicio económico se incluye el cálculo y el registro de las provisiones correspondientes al ejercicio que se cierra.  En cuanto al cálculo se estará a lo previsto en las normas contables, principalmente el PGC, existente al respecto. Siempre con independencia de lo que establecen las normas tributarias. Por cuanto la normativa contable no está en ningún caso sometida a la fiscal, ni viceversa.  De igual manera, las provisiones se registrarán en las cuentas previstas a esos efectos por el PGC, clasificadas por la naturaleza de los gastos o de las pérdidas registradas. Por ejemplo: Para riesgos y gastos: Provisión para pensiones y obligaciones similares. Provisión para impuestos. Etc. De inmovilizado: Provisión por depreciación del inmovilizado inmaterial. 292. Provisión por depreciación del inmovilizado material. Etc. De existencias: Provisión por depreciación de mercaderías. Provisión por depreciación de materias primas. Etc. Por operaciones de tráfico: Provisión para insolvencias de tráfico. Etc. Financieras: Provisión por depreciación de valores negociables a corto plazo de empresas del grupo. Etc.

Quinto proceso: Conciliación de saldos  

En este momento procederemos a la conciliación de los saldos de clientes, proveedores, bancos y existencias. La conciliación consiste en comparar los saldos contables (los que se deducen de los registros contables llevados por la empresa) con los saldos reales y, en su caso, corregir las diferencias que puedan existir.  Los saldos reales se obtendrán de diferente manera según sea la naturaleza de las partidas o cuentas a conciliar. A saber: 

Clientes: se circularizará (envío de cartas de confirmación) a los clientes solicitando que confirmen el saldo de sus operaciones con la empresa a la fecha de cierre del ejercicio económico. Generalmente se pide confirmación sólo de los clientes cuyo volumen de operaciones durante el ejercicio ha superado un importe previamente determinado. Por ejemplo: puede decidirse que dicho importe sea el equivalente al 1% de las ventas totales (impuestos indirectos excluidos).

Proveedores: se circularizará (envío de cartas de confirmación) a los proveedores solicitando que confirmen el saldo de sus operaciones con la empresa a la fecha de cierre del ejercicio económico. Generalmente se pide confirmación sólo de los proveedores cuyo volumen de operaciones durante el ejercicio ha superado un importe previamente determinado. Por ejemplo: puede decidirse que dicho importe sea el equivalente al 1% de las compras totales (impuestos indirectos excluidos).

Bancos: se solicitarán los extractos a la fecha de cierre del ejercicio económico de las cuentas corrientes, de los depósitos a plazo, de las pólizas de crédito (crédito utilizado), de los préstamos (importe pendiente de devolución) y de cualesquiera otras operaciones o depósitos formalizados con entidades financieras (bancos y cajas de ahorro).

Existencias: se realizará el inventario físico o recuento de las existencias de materias primas, materias auxiliares, productos en curso, productos terminados, mercaderías, etc… que sean propiedad de la empresa en la fecha de cierre del ejercicio económico. Una vez conocidos los saldos reales y hecha la comparación con los saldos contables se procederá a ajustar los registros contables mediante las anotaciones pertinentes. 

Sexto proceso: Resultado antes de impuestos  

Llegados a este punto estamos en disposición de proceder a la determinación del resultado antes de imputar el Impuesto de Sociedades.  Para ello bastará que carguemos (se denomina cargo cualquier anotación realizada en el debe de una cuenta) a la cuenta 129. Pérdidas y Ganancias los saldos de todas las cuentas de compras y gastos y que abonemos (se denomina abono cualquier anotación realizada en el haber de una cuenta) a la misma cuenta 129. Los saldos de todas las cuentas de ventas e ingresos.  De esta manera todas las cuentas de gastos y todas las de ingresos quedarán saldadas y cerradas, es decir que su saldo será igual a cero. Por su parte, la cuenta 129. Pérdidas y Ganancias presentará:  - Saldo deudor o pérdida, si la suma de los gastos es mayor que la de los ingresos. - Saldo acreedor o ganancia, si la suma de los ingresos es mayor que la de los gastos. 

Séptimo proceso: Impuesto de Sociedades 

El saldo de la cuenta 129. Pérdidas y Ganancias representará después de lo expuesto en el apartado anterior el resultado contable obtenido por la empresa a lo largo del ejercicio económico que se cierra sin tener en cuenta el gasto derivado del Impuesto de Sociedades devengado sobre dicho resultado.  Así pues, en el caso de que la empresa haya obtenido un resultado positivo o ganancia, se determinará la cuota devengada del Impuesto de Sociedades, considerada como gasto del ejercicio económico que se cierra, aplicando al resultado contable los criterios tributarios en cuanto a bonificaciones, deducciones y tarifa impositiva.  Esta cuota, que insistimos que tiene la consideración de gasto a efectos económicos, aunque no es un gasto deducible desde la perspectiva fiscal, se registrará en la cuenta 630. Impuesto sobre beneficios mediante el correspondiente cargo.  Si por el contrario la empresa ha obtenido un resultado negativo o pérdida, se determinará cuota devengada del Impuesto de Sociedades, considerada como crédito de impuestos para los siguientes ejercicios económicos, aplicando al resultado contable los criterios tributarios en cuanto a bonificaciones, deducciones y tarifa impositiva.  Esta cuota, que insistimos que tiene la consideración de crédito impositivo a efectos económicos y que puede tener la misma consideración desde la perspectiva fiscal, se registrará en la cuenta 630. Impuesto sobre beneficios mediante el correspondiente abono.  En cuanto a las implicaciones contables del cálculo y registro del Impuesto de Sociedades recomendamos la lectura del artículo "Contando cuentas en el Impuesto de Sociedades" aparecido en el número XIV (páginas 38 a 43) de la revista "El Fisco" del 1 al 15 de junio. 

Octavo proceso: Resultado después de impuestos 

Finalmente, llegamos a la determinación del resultado después de impuestos mediante el correspondiente cargo o abono del saldo de la cuenta 630.  Impuesto sobre beneficios a la cuenta 129. Pérdidas y Ganancias.  Se producirá un cargo si el resultado antes de impuestos era positivo y, por lo tanto, el saldo de la cuenta 630. representaba el gasto derivado del Impuesto de Sociedades.  Por el contrario se producirá un abono si el resultado antes de impuestos era negativo y, por lo tanto, el saldo de la cuenta 630. representaba el crédito de impuestos derivado del Impuesto de Sociedades. 

Cierre de cuentas 

Una vez completados los procesos anteriormente descritos y habiendo determinado y registrado el resultado contable después de impuestos podemos considerar definitivamente cerrado el ejercicio económico.  Sin embargo, a efectos contables todavía quedaría pendiente el cierre de todas las cuentas denominadas de balance (cuentas incluidas en los grupos del 1 al 5, ambos incluidos, del PGC).  Para ello procederemos a abonar por su saldo todas las cuentas de activo (se denominan de activo todas aquellas cuentas que al cierre del ejercicio presentan un saldo deudor, es decir aquellas en las que la suma de todas las anotaciones realizadas en el debe es mayor que la suma de todas las anotaciones realizadas en el haber) y a cargar asimismo por su saldo todas las cuentas de pasivo (se denominan de pasivo todas aquellas cuentas que al cierre del ejercicio presentan un saldo acreedor, es decir aquellas en las que la suma de todas las anotaciones realizadas en el debe es menor que la suma de todas las anotaciones realizadas en el haber). De esta forma hemos procedido al cierre de la contabilidad en la fecha de cierre del ejercicio económico.