viernes, 15 de marzo de 2013

Lo que todo Gerente debe saber de MACROECONOMÍA

INTRODUCCION

El primer paso que hemos de dar para introducir este ámbito de estudio de la Macroeconomía en nuestra organización es conocer exactamente lo que significa, el espacio en el que se desarrolla y la importancia que representa.


Si bien la economía, como fenómeno social, constituye una unidad y puede ser analizada desde varias perspectivas. Es frecuente dividir estas perspectivas en microeconomía y macroeconomía.

La microeconomía analiza los problemas desde el punto de vista de unidades individuales, como lo son el individuo, las familias o las empresas.
La macroeconomía es la disciplina que estudia la economía en su conjunto a través de la agregación de una serie de variables como   lo son el producto interno bruto, la inflación o el desempleo.
























Lo que todo Gerente debe saber de MACROECONOMÍA

Como hemos visto en el curso, cada día tomamos decisiones basadas en la economía, tanto en la vida cotidiana como en la laboral. Los eruditos y académicos de la economía se encargan de realizar fórmulas y desarrollar teorías para explicar cómo funciona el mercado y los agentes que operan en él; pero, ¿qué pasa con los demás? Con todos los que no hemos estudiado matemáticas aplicadas a la economía y no podemos entenderla en su sentido más abstracto, aun así requerimos saber lo necesario de ella para manejarnos en el día a día y hacerlo de manera racional.

 “Hay tres áreas de la economía que todo gerente debe entender: la macro, la micro y la economía internacional. Usted no puede entender una de ellas si no entiende la otra”.

MACROECONOMÍA

Estamos rodeados de noticias que tienen que ver con la macroeconomía y sus dos temas principales: la inflación y el desempleo. Ésta tiene que ver con el nivel general de actividad económica.

La distinción entre la macroeconomía y la microeconomía es una construcción humana y artificial, que no existe en la realidad, ambas son sólo perspectivas diferentes del fenómeno económico y se relacionan profundamente entre sí.
Como vemos en esta definición, la macroeconomía nos sitúa directamente en el entorno globalizado, ya que estudia cualquier hecho económico en su conjunto, no circunscrito a un sector o entorno específico o individual, sino mediante la agregación de variables.

Además, las variables agregadas que trata son básicas para la marcha de cualquier negocio, ya que todas las organizaciones han de producir, han de tener mano de obra con la que producir y han de comprar y vender materiales o servicios. Y cualquier cambio en una de estas variables afectará de modo directo a la marcha del resto.

Las organizaciones deben realizar un análisis externo para configurar su estrategia de futuro, deben tener en cuenta que los estudios macroeconómicos se hacen siempre desde la perspectiva de la oferta y la demanda agregada, y que un cambio en una de ellas afecta siempre a la otra.

 Dentro de esa oferta y demanda agregada, hay que estudiar tres ámbitos cuyo conocimiento nos va a permitir adelantarnos a muchos acontecimientos que afectan al futuro de la empresa.

El primer ámbito a tener en cuenta es el mercado de bienes, en el mercado de bienes, se analizan las variables que afectan a la oferta y a la demanda de bienes producidos por las empresas.

Aquí, las empresas deben analizar el consumo de bienes, que normalmente está afectado positivamente por la renta (mayor renta provoca mayor consumo) y negativamente por los impuestos (más impuestos menor consumo); otro factor a analizar es la inversión que se ve afectada positivamente por la renta también y negativamente por los tipos de interés (a mayor subida de tipos, menores inversiones al estar más caro el dinero); también se ha de tener en cuenta el gasto público, las exportaciones (afectadas positivamente por la renta y por los tipos de cambio) y las importaciones (afectadas positivamente por la renta y negativamente por los tipos de cambio).

En este estudio del mercado de bienes hay una serie de variables interrelacionadas que si sufren variaciones, afectan al resto: renta disponible, impuestos, tipos de interés, tipos de cambio, renta de otros países del mundo con los que comerciemos, inflación y empleo.

El segundo ámbito de estudio macroeconómico es el del mercado de dinero, que se ve afectado positivamente por la renta y negativamente por los tipos de interés; así, a menor renta disponible, se produce una menor demanda de dinero y una rebaja de los tipos de interés. Esto es de vital importancia para la empresa, ya que los tipos de interés son el precio al que comprará o venderá dinero, si es capaz de anticiparse a los cambios, podrá llevar a cabo una política financiera adecuada y evitar problemas de liquidez a corto y de solvencia en general.

El tercer ámbito de estudio es el mercado de trabajo, que tiene su propio funcionamiento de oferta y demanda y que se ve afectado y afecta a los dos mercados anteriores de dinero y de bienes.

Las organizaciones están compuestas por personas, y son ellas el factor fundamental de desarrollo, por tanto, el tiempo que ellas estén dispuestas a emplear en ocio o en trabajo marcará en buena medida las posibilidades de una economía y de sus empresas.

La macroeconomía nos permite conocer qué parte se destinará al ocio y qué parte al trabajo a través de fenómenos como el efecto renta y el efecto sustitución, por lo tanto, no es difícil apreciar que un análisis sencillo permite ver que todas las empresas se ven grandemente afectadas por la macroeconomía, y más en estos tiempos globalizados, donde los cambios se producen sin solución de continuidad y la volatilidad es lo habitual.
 En este entorno tan dinámico, un seguimiento constante de las variables macroeconómicas permitirá a las organizaciones anticipar cambios y evitar problemas futuros.

El padre de la teoría macroeconómica moderna es el inglés John Maynard Keynes. El título de su libro es “La teoría general” y en el primer capítulo nos explica que el objeto del título es contrastar sus argumentos y conclusiones con los de la teoría clásica del tema, pretende argumentar que la teoría clásica sólo aplica para un caso especial, pero no para el caso general.

Keynes escribe su obra en un momento en que la todas las economías de occidente se encontraban en la depresión más larga y profunda que jamás se hubiera registrado, él vivía en una época de desempleo prolongado en el que se decía que el desempleo era sólo un excedente en el mercado laboral y que, como tal, se corregiría por sí mismo. La competencia por puestos de trabajadores entre los trabajadores desempleados reduciría los salarios, y con el tiempo se restablecería el pleno empleo. Estos eran los postulados de la teoría clásica, sin embargo el desempleo persistía.

Lo que hizo Keynes fue desarrollar una teoría general que pudiera ser  equiparada con la realidad y que determina el nivel general de empleo. Explica que los salarios no tienden a ser flexibles hacia abajo, hoy en día ya sea por los limites institucionales, los sindicatos, la tradición; o por el simple hecho de que la gente se acostumbra a su salario y se rehúsa a continuar trabajando con menor remuneración. Para Keynes el desempleo es el caso general, mientras el caso especial, aquel del que se ocupaba el pensamiento clásico, es un caso especial.

Pero aquí no acaba la cosa, el desempleo trae consecuencias que hacen que la economía no opere a plena capacidad. Al estar desempleado no estoy produciendo, la economía no está en plena capacidad, pero tampoco estoy comprando: al estar desempleado estoy por debajo de mi consumo.   Este concepto lo propuso Keynes y en sus tiempos era importante, pero el texto nos abre los ojos al ver que en nuestros días es aún más importante ya que la tecnología está pasando nuevos límites y la mano de obra humana está siendo reemplazada por robots y computadoras sin darse cuenta de que “Los robots pueden hacer un automóvil, pero nunca comprarán uno”.

El profesor Marshall propone un ejercicio para ilustrar la actividad del gobierno como influye en la economía: nos hace imaginarnos una bañera con dos llaves de entrada y dos desagües, en el que el nivel del agua en la bañera representa el nivel de actividad económica o de empleo. Si la cantidad de agua que entra por las dos llaves es igual que la cantidad de agua que sale por los desagües, el nivel de agua se mantendrá constante.
Para que el nivel del agua suba o baje, dependiendo de lo que se quiera, se controlan el abrir o cerrar llaves, abrir o cerrar desagües.

Esto nos explica lo que Keynes llama “el nivel general de gasto”, el gobierno puede influir en los gastos de consumo y de inversión a través de sus políticas sobre impuestos y tasas de interés, así como gastando su propio dinero. El gobierno está en capacidad de controlar la economía influyendo en el nivel general de los gastos de consumo, de los gastos de inversión y de los gastos del gobierno.


LA INVERSIÓN

Si imaginamos el ahorro como un poco de agua que sale por el desagüe de la bañera, el nivel del agua bajará.   En el mundo real si tomamos parte de nuestro salario, y en lugar de gastarlo consumiendo, lo ahorramos, alguien el algún lugar del mundo pierde su empleo. Que el nivel del agua en la tina se mantenga igual depende de que alguien decida tomar un préstamo o tenga dinero y éste dinero es invertido en un negocio, de esta manera se generan empleos y el nivel se mantiene.

Si trabajamos en una tienda de zapatos, nuestro empleo depende del consumo, de si la gente compra o no zapatos. Pero al trabajar en construcción, construyendo nuevas zapaterías depende de si hay inversión.

Que la gente decida invertir o no depende de las tasas de interés. Aparece un nuevo concepto que debemos tener muy presente: “Que la gente decida invertir o no, depende de las tasas de inversión. Las tasas altas de interés desestimulan la inversión, las tasas bajas de interés estimulan a la gente a invertir”.

Las tasas de interés es lo que nos hace decidirnos en tomar un préstamo o no, si uno quiere aumentar la inversión, baja las tasas de interés. El Banco de la Reserva Federal puede cambiar las tasas de interés aumentando la cantidad de agua que entra – la inversión – a la bañera.

EL GOBIERNO Y LOS IMPUESTOS

Hasta ahora continuamos con nuestra alegoría de la bañera, y nos han explicado cómo funciona un par de las llaves y los desagües: una llave, el consumo, la inversión, el capital en general; y un desagüe: el desempleo, el ahorro, la falta inversión.
El segundo par corresponde al gobierno; la llave representa los gastos de gobierno y el desagüe los impuestos. Cuando pagamos impuestos, el nivel del agua de la bañera
baja y alguien pierde un empleo, a menos que el dinero vuelva a entrar a la economía y esto se hace mediante los gastos de gobierno. Hay realmente tres medios de obtener empleo en esta economía: el consumo, la inversión y el gobierno; la tercera parte de nosotros trabaja con el gobierno.

De manera que el agua que se encuentra en la bañera que, como hemos dicho, es el nivel de actividad económica pueda aumentar se debe aumentar   los gastos de gobierno o bien, reducir impuestos. Y para reducir el nivel de actividad económica se disminuye en gastos de gobierno y se aumentan los impuestos.
Para mantener la economía operando a un nivel de empleo constante, debemos mantener los gastos de gobierno y la inversión iguales a los impuestos y los ahorros.
Y aquí reside nuevamente el punto central de Keynes: el nivel de la bañera puede estar estable sin que esté necesariamente lleno. No existe garantía alguna de que el nivel de actividad económica se estabilice automáticamente en pleno empleo. Es un caso ideal, una utopía. La realidad es que podemos estar por debajo del punto del pleno empleo y tendríamos desempleo y recesión o podría estabilizarse por encima del punto, habiendo, en este caso, inflación.


EL BANCO DE LA RESERVA FEDERAL (FED)

Queda claro que nuestra historia tiene lugar en Estados Unidos y por lo tanto, al estar el Sr. Smith fascinado con la conversación, entendiendo todo e incluso formulando él las anotaciones, surge la pregunta ¿Cómo aplico éstos conocimientos a la gerencia?
Un puesto de gerente se basa en estructurar y organizar, y cuando se lleva a cabo un negocio se debe tener presente de que el gobierno meterá mano y alterará el sistema si éste no es sólido. En el caso de Estados Unidos es el Banco de la Reserva Federal, que es el banco central de E.U.A,   el que realmente controla la economía del país y opera de forma independiente tanto del Congreso como del Presidente. De este modo el FED hace su propia política y ésta puede no coincidir con los planes del gobierno.

Cada vez que el gobierno lo desea puede aumentar o reducir los gastos de gobierno y los impuestos, creando o eliminando empleos. El FED puede aumentar o disminuir la oferta monetaria, que determina cuánto dinero puede ofrecer los bancos en préstamos y por lo tanto, las tasas de interés. O el FED puede directamente operar sobre las tasas de interés, cambiando la tasa de interés que le cobra a los bancos cuando les concede préstamos.
De este modo la economía está controlada por el gobierno y sus dos instrumentos que constituyen la política fiscal: los impuestos y los gastos de gobierno; y por el Banco Federal de la Reserva mediante la política monetaria formada por el control de la oferta monetaria y las tasas de interés, se les llama “instrumentos keynesianos”. Pero ¿realmente lo son? No creo que Keynes, ni tampoco parezca creerlo el Sr. Marshall, que este fuera el objetivo de la teoría de Keynes; el gobierno debe influir de manera que se mantenga estable la actividad económica pero a la vez preocuparse de que se mantenga a un nivel equilibrado en cuanto a la inflación y el desempleo. Hemos visto que la fórmula es mantener los gastos de gobierno y los impuestos iguales a la inversión y al ahorro respectivamente.

Sabemos que decirlo es más fácil que hacerlo pero gran parte de ello depende de la administración que se encuentre en el gobierno. Los gobiernos se encuentran con el conflicto económico de que podrían subir el nivel de actividad económica, el agua de la bañera a un grado que se desbordaría de la bañera, habría empleos, inversión, gastos de gobierno pero esto causaría inflación; las políticas diseñadas para reducir el desempleo llevan a la inflación, y al intentar reducirla inevitablemente llega el desempleo.

LA MACROECONOMÍA ES LO QUE NOS EXPLICA COMO CONTROLAR EL TRUEQUE ENTRE INFLACIÓN Y DESEMPLEO.

Como nos comenta el Sr. Marshall, las teorías económicas son muy distintas a la realidad por más que parezca una solución. Con el método de Keynes, la economía se recuperó después de la guerra y se pudieron mantener las tasas de desempleo e inflación normales. La historia está llena de ejemplos de situaciones que no se pudieron predecir, y tampoco controlar. El presidente Johnson decidió ampliar los programas de bienestar social y esto representó un aumento en los gastos de gobierno pero a la vez llevo al país a la guerra de Vietnam. El aumentar el gasto de gobierno es inflacionario a menos de que se aumenten los impuestos; Johnson tardó en aumentar los impuestos y comenzó un espiral inflacionario.

Existen variables exógenas, que son cosas que suceden fuera del sistema económico y que no se pueden predecir. Se puede saber cómo hacer para que haya pleno empleo, pero no se puede predecir a qué precio tasará mañana la OPEP el petróleo.

RELACIÓN DEL GOBIERNO Y EL BANCO DE LA RESERVA FEDERAL

Para que la teoría keynesiana funcione, tiene que haber compatibilidad entre la política fiscal y la política monetaria.

Cuando la economía entra en una recesión, los ingresos por impuestos disminuyen porque hay menos gente trabajando y pagando impuestos sobre el ingreso. Los gastos de gobierno aumentan porque más gente recibe el seguro de desempleo y más gente necesita asistencia social. Todo esto lleva a los déficits que han estado ocurriendo. Los déficits estructurales, son los que se presentan cuando la economía está operando en pleno empleo, esto se debe   a rebajas de impuestos que no están acompañadas de una correspondiente reducción de gastos.

Estos déficits absorben una gran proporción del ahorro privado que habrá en los próximos años. Esto significa un crecimiento económico más bajo y menores incrementos en el nivel de vida. Los déficits significan tasas de interés altas ya que cuando la economía privada está en crecimiento el gobierno recurre a los mercados de capital para financiar el déficit y esto lleva a subir las tasas de interés.





















CONCLUSIÓN

Lo que Keynes nos quería decir es que la política jamás puede estar separada de la política económica y siempre suceden acontecimientos que no se pueden prever y que sacudirán las teorías por muy sólidas que sean. Como nos dice el Sr. Marshall, la economía es una ciencia pero se trata de suponer, de hacer proposiciones y compararlas con la realidad, pero no se puede esperar que los economistas tengan una bola de cristal y nos indiquen que sucederá en el mercado. El sistema de competitividad que describió Adam Smith no es perfecto, la mayoría de la economía mundial se encuentra centrada en unas cuantas potencias y a pesar de vivir en un mundo en su mayoría capitalista, hay lugares donde no pueden serlo simplemente porque no tienen con qué.
No se trata de anotar todo lo que dicen, si no de entender cómo funcionan las cosas, como una política económica diseñada para reducir la inflación y llevará al desempleo, se tienen las herramientas para controlarlo, pero el punto decisivo está en que el Banco de la Reserva Federal y el Gobierno lleven una relación armoniosa y de esta manera podrán controlar de mejor manera lo que sucede en la economía.


















BIBLIOGRAFÍA
Análisis económico de países, Rafael Pampillón Olmedo, Editorial Mcgraw-Hill. Madrid, 1999. 360 páginas
La Economía, 5ta. Edición, Robert S. Pindyck, Daniel L. Rubindeld, Editora Peaterson, Madrid, 2006

www.eumed.net/cursecon/ La Microeconomia, Bernard Guerrien

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